Cada vez felicitamos más… pero emocionamos menos.
Hoy la mayoría de los cumpleaños se celebran con un mensaje de WhatsApp, un GIF o un emoji que desaparece entre decenas de notificaciones. Sin embargo, hay pequeños gestos que siguen teniendo el mismo poder de siempre: encontrar una carta en el buzón, abrir un sobre y descubrir que alguien se ha acordado de ti. Con esa idea en mente, LABORAL Kutxa sigue reivindicando el valor de la felicitación física para sus clientes, convirtiendo un gesto cotidiano en una experiencia capaz de sorprender y divertir.Siguiendo este posicionamiento de LABORAL Kutxa, en ROS desarrollamos felicitaciones pensadas para que cada niño y cada niña encuentre una sorpresa adaptada a su edad y, sobre todo, para que la tarjeta siga teniendo vida mucho después de abrir el sobre.
A lo largo de los años hemos creado felicitaciones que se transforman en un divertido juego de mesa para compartir en familia, tartas de cumpleaños para montar, piñatas con sorpresa o colecciones de stickers con las que personalizar carpetas, fundas, portátiles y todo aquello que forma parte de su día a día. Todas ellas son propuestas diferentes que tienen un mismo objetivo: recuperar la emoción de abrir una felicitación y hacer que ese momento sea inolvidable.En ROS creemos que las mejores piezas de comunicación son aquellas que la gente decide conservar. Por eso diseñamos cada felicitación pensando en que invite a jugar, compartir y seguir disfrutándola después del cumpleaños.
Porque cuando una felicitación sigue dando juego días después de abrir el sobre, sabemos que hemos conseguido algo más importante que comunicar: crear un recuerdo. La colección de felicitaciones para Super Bat demuestra que la creatividad también puede encontrarse en los pequeños gestos. Que una tarjeta puede seguir emocionando. Y que, incluso en un mundo dominado por las pantallas, abrir un sobre sigue teniendo mucha magia.