Cuando miles de personas visitan tu casa, la fiesta ha sido todo un éxito
Durante los 16 días de FIDMA, la casa de TotalEnergies recibió miles de visitas y se convirtió en un punto de encuentro para familias, amigos y visitantes de todas las edades. Fue una experiencia que llenó el espacio de actividad, juegos y grandes momentos compartidos. El resultado: una casa que se llenó de la mejor de las energías. La de todas las personas que pasaron por ella y la visitaron.
TotalEnergies tenía claro lo que quería conseguir en FIDMA: que sus clientes no percibieran el espacio como un stand más de una feria, sino como un lugar propio, cercano y acogedor.
El reto estaba en convertir una intención tan emocional como es el hecho de “sentirse como en casa” en una experiencia real. La solución fue llevar la idea hasta sus últimas consecuencias: si queríamos que se sintieran como en casa, teníamos que construir una casa de verdad.
No bastaba con colocar una cocina, una tele, un sofá y unas plantas. La clave estaba en conseguir que cada persona pudiera vivir el espacio, relajarse, disfrutarlo… no simplemente recorrerlo.
Por eso diseñamos una casa completa y reconocible, organizada en los diferentes ambientes que forman parte de cualquier hogar: salón, cocina, jardín y zona de juegos. Cada uno tenía una función dentro de la experiencia y estaba pensado para que las familias pudieran interactuar, jugar, descansar, participar y descubrir los productos y servicios de TotalEnergies de una forma natural.
También trasladamos al espacio aquellos pequeños códigos que hacen que un lugar resulte familiar: una distribución doméstica, elementos cotidianos, rincones pensados para diferentes edades y actividades que invitaban a quedarse. El objetivo era que la experiencia no consistiera en “visitar una casa”, sino en comportarse en ella como lo haríamos en la nuestra.
Y ahí estaba la verdadera idea: convertir la hospitalidad en una herramienta de marca.
TotalEnergies no fue simplemente el anfitrión de un espacio en FIDMA. Era quien te abría las puertas, te recibía y te hacía sentir tan bien, o mejor, que en tu propia casa.
Una idea que además permitía integrar de manera orgánica los valores de marca, los juegos, las promociones y los regalos, mientras estás disfrutando de la experiencia.